¿Por qué pagamos culturalmente?

Los pagamentos tienen fundamento en que todo lo que existe en la naturaleza tuvo un origen primero en espíritu, en un estado invisible que llamamos , y allí todo lo que hoy vemos existió como persona, los árboles eran personas, el agua era mujer, los cerros hombres, y todo fue primero persona y al hacerse la materialización del mundo quedaron organizados como los vemos hoy pero en el mundo de siguen siendo personas. Todos los elementos de la naturaleza son seres, todos son Kággaba, son gente como nosotros, con quienes se debe mantener comunicación para que haya equilibrio y armonía en este mundo que habitamos.

Por eso es nuestro deber retribuirles a ellos, a los seres espirituales, por cada cosa que usamos, por los servicios que nos prestan: nosotros utilizamos los árboles para cortar leña, para hacer casa, banco, y los árboles en espíritu son Kasougui, gente como nosotros, y por eso debemos pagarles, curarlos, pedirles permiso, agradecerles y alimentarlos por lo que ellos nos dan. Por eso hacemos pagamentos a los Padres y Madres de los árboles (Jate Kalashé y Jaba Kalamia).

Igual pagamos a las piedras, porque ellas son nuestros ancestros. Pagamos al agua porque ella es una Madre. Pagamos al sol que nos da luz y nos cuida. Pagamos a las cosechas, a los alimentos, a los animales de monte, a la brisa, al trueno, a los Padres y Madres originales que nos dieron las normas y conocimiento para cuidar todo y para que ese conocimiento no se nos olvide.

Estos procedimientos tradicionales se realizan en y hacia los sitios sagrados donde habitan los padres y madres de todos los elementos de la naturaleza que usamos y de todas las acciones y pensamientos humanos desde el principio de la humanidad. Los sitios sagrados se alimentan con los pagamentos y con todo pensamiento dirigido a la respectiva entidad espiritual.

Los pagamentos garantizan el equilibrio natural y el bienestar social en nuestro territorio y de nuestras gentes, y es un deber en el cumplimiento de la Ley de Origen, de ahí que no se deben afectar o dañar los sitios sagrados y cuando esto sucede, los Mama consultan para definir cuáles trabajos tradicionales o pagamentos hay que hacer para reparar material y espiritualmente al sitio, pero esto solamente se hace cuando los daños son sanables, ya que intervenciones fuertes, como los megaproyectos, pueden constituir daños irreparables que afectarán permanentemente la salud del territorio y del pueblo Kággaba.

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